Vox Populi XIX

Este número de Vox Populi es especial, porque incluye cambios sustanciales en la maquetación y en el número de páginas, que se ha visto reducido a 24, incluyendo portada y contraportada. Estos cambios se deben, claro, a problemas presupuestarios, que han otorgado a la elaboración de este número un sabor agridulce. La reducción del número de páginas nos ha obligado a actuar de un modo diferente a la hora de dinamizar la elaboración de la revista. En concreto, nuestra forma de actuar ha cambiado en los siguientes puntos:

  • No hemos animado a los miembros de la comunidad educativa a participar. Durante buena parte del periodo que habitualmente sería de gestación de la revista no sabíamos si sería posible publicarla, de modo que no creamos un consejo de redacción de alumnos, ni fuimos abordando por los pasillos a unos y otros para pedir artículos, ni solicitamos mediante carteles la participación.
  • Hemos cambiado el diseño de la revista. Ante la evidencia de que, en caso de publicarse, el número de páginas se vería muy reducido, hemos rediseñado la revista. El cuerpo de letra es menor, los márgenes más estrechos, los espacios interlineales menores y las imágenes, menos y más pequeñas. Además, los artículos han perdido la exclusividad de disponer de una página propia, se ha suprimido el índice y el editorial ha pasado a la parte de atrás de la portada.
  • Hemos seleccionado más. Muy a nuestro pesar, hemos debido dejar fuera de la revista muchas más aportaciones que en otras ocasiones. La dinámica de la revista consistía en publicar todas las aportaciones que alanzasen un mínimo de calidad. Esta vez hemos debido dejar fuera artículos que bien hubieran merecido la publicación. Esta ha sido una necesidad dolorosa, y pedimos disculpas por las injusticias cometidas en este proceso de selección. No siempre hemos dispuesto del tiempo y la perspectiva necesarios para tomar la decisión más adecuada.
  • Ha desaparecido el color. No habrá color en la portada, lo que limita las posibilidades, y nos impide aprovechar para nuestra portada muchas de las creaciones de nuestros alumnos, que se basan en el color. De cualquier modo, el blanco y negro nos deja todavía un amplio margen para la creatividad.

¿El futuro de Vox Populi? Nadie lo conoce. Está claro que, de seguir el recorte de la asignación presupuestaria destinada a la revista, habremos de actuar de otra manera, dedicando más tiempo a aquilatar el contenido. Con franqueza, estamos muy al límite de nuestras capacidades, y publicar un número tasado de páginas exige, en contra de lo que pudiera parecer, más trabajo: la maquetación debe ser más precisa, ha de existir un proceso de selección de los contenidos más meditado, los cambios exigen casi siempre remaquetaciones más complejas y el proceso de animación a la participación es francamente difícil (¿cómo animar a alguien a escribir para la revista si las posibilidades de que su aportación no se publique, a pesar de ser adecuada, son grandes?). Y, además, la recompensa es menor.

No renunciaremos a la publicación trimestral de Vox Populi, pero emprendemos la búsqueda de alternativas que nos permitan trabajar como lo hacíamos cuando el número de páginas no estaba tan tasado, sobre todo en cuanto al fomento de la participación. Quizá en números posteriores se resienta aún más significativamente la calidad del papel o de la impresión. No nos importa, si podemos volver a una forma de trabajo que fomentaba la participación y retroalimentaba la ilusión de nuestra comunidad educativa. En definitiva, buscaremos la manera de conseguir iguales resultados a costa de más trabajo. ¿Seremos capaces? Tendremos que serlo. De momento, aquí tenemos el número XIX de Vox Populi.